¿Qué
son los Honeypots?
Por Arnoldo Moreno Pérez
“Ser
lo que soy, no es nada sin la Seguridad... Incluso para la locura se observa un método.”
W. Shakespeare.
“La típica red de ordenadores no es como
una casa con ventanas, puertas y cerraduras. Es más bien como
una tienda de campaña rodeada de adolescentes borrachos con cerillas
encendidas.” Betty Ray.
“Consiste
en activar un servidor y llenarlo de archivos tentadores, hacer
que sea difícil, pero no imposible penetrarlo y sentarse a esperar
que aparezcan los intrusos. Los honeynets (conjuntos de honeypots)
dan a los crackers un gran espacio para recorrer. Presentan obstáculos
que poseen el nivel de complejidad suficiente para atraerlos,
pero sin irse al extremo para no desalentarlos...
Ellos juegan con los archivos y conversan animadamente
entre ellos sobre todo los fascinantes programas que encuentran,
mientras el personal de seguridad observa con deleite cada movimiento
que hacen. Francamente, siento una combinación de sentimientos
con respecto a espiar a la gente, aunque no sean buenas personas”.
Dan Adams.
Un Honeypot es un sistema diseñado para
analizar cómo los intrusos emplean sus armas para intentar entrar
en un sistema (analizan las vulnerabilidades) y alterar, copiar
o destruir sus datos o la totalidad de éstos (por ejemplo borrando
el disco duro del servidor). Por medio del aprendizaje de sus
herramientas y métodos se puede, entonces, proteger mejor los sistemas. Pueden constar de diferentes
aplicaciones, una de ellas sirve para capturar al intruso o aprender
cómo actúan sin que ellos sepan que están siendo vigilados.
También existe el Honeynet, que es un conjunto
de Honeypots, así abarca más información para su
estudio. Incluso hace más fascinante el ataque al intruso, lo
cual incrementa el número de ataques. La función principal a parte
de la de estudiar las herramientas de ataque, es la de desviar
la atención del atacante de la red real del sistema y la de capturar
nuevos virus o gusanos para su posterior estudio. Una de las múltiples
aplicaciones que tiene es la de poder formar perfiles de atacantes
y ataques.
Son sistemas que deliberadamente
se decide exponerlos a ser atacados o comprometidos. Estos, no
solucionan ningún problema de seguridad, son una herramienta que
nos sirve para conocer las estrategias que se emplean a la hora
de vulnerar un sistema. Son una herramienta muy útil a la hora de conocer
de forma precisa los ataques que se realizan contra la plataforma
de trabajo que hemos elegido, o bien, las plataformas configuradas
de la misma forma, y que sirven para guardar todos los procesos
que se están ejecutando contra o en nuestro sistema con el claro
objetivo de acceder a información sensible para una organización,
empresa o corporativo. Así mismo nos permiten conocer nuevas vulnerabilidades
y riesgos de los distintos sistemas operativos y diversos entornos
y programas, las cuales aún no se encuentren debidamente documentadas.
Los
cortafuegos o firewalls (sistemas o combinación de sistemas que
fijan los límites entre dos o más redes y restringen la entrada
y salida de la información) son parte esencial de cualquier solución de
seguridad en redes y para proporcionar la máxima protección contra
ataques, a la vez que permiten soportar aplicaciones innovadoras,
es importante que estos equipos actúen como parte de todo un sistema
integral de seguridad. En definitiva, un firewall (barrera de
protección o procedimiento de seguridad que coloca un sistema
de cómputo programado especialmente entre una red segura y una
red insegura, pudiendo ser ésta última Internet pues es considerada
siempre una zona peligrosa) es un complemento al resto de medidas
corporativas que se han de tomar para garantizar la protección
de la información y que han de contemplar no solo los ataques
externos, sino también los internos, que puede realizar el propio
personal, así como todas aquellas aplicaciones que están instaladas
y que pueden tener agujeros o huecos significativos por los que
se puedan colar los intrusos.
En
seguridad toda medida es poca y hay que estar innovando continuamente
(actualizando políticas y medios para afinar los recursos de seguridad)
para no dejar huecos por donde puedan colarse los intrusos, pero
como esto no siempre es evitable (la seguridad absoluta en la
práctica no existe, podemos siempre irnos aproximando a ella,
pero como concepto constituye un objetivo irrealizable), es como
de manera obligada o natural se abre paso a todo un universo de
técnicas más elaboradas e incluso ingeniosas, como es facilitar
la entrada a la red pero por caminos falsos que no conducen a
nada concreto o esperable para un posible atacante y que permiten
al responsable de la seguridad del sistema detectar los intentos
de intrusión, con lo que se está sobre aviso y es más fácil protegerse.
A estas técnicas se les conoce como “honeypots” o tarros
de miel (y se usan para conseguir literalmente que los intrusos,
atacantes o saboteadores “se engolosinen” y crean que en realidad
están vulnerando todo y durante este proceso se puedan tomar medidas
verdaderamente preventivas), y consisten en instalar servidores
de red (comúnmente UNÍX o NT) específicamente para atraer la atención
actuando como trampas, consiguiendo registrar movimientos y alertando
a los administradores de la red de que se está produciendo un
intento de violación, con lo cual hay tiempo de reacción para
parar el ataque y obtener los datos del posible intruso. Simulan
ser un elemento real de red, pero están desactivados para que
no se pueda tomar su control desde el exterior, se encuentran
en una zona al margen del tráfico convencional y disponen de un
auténtico filtro dedicado para evitar todo el tráfico saliente
en caso de que fallen o un experto (un verdadero hacker y no un
atacante furtivo o novato, o un auténtico especialista formado
en estos temas) consiga acercarse lo suficiente como para intentar
tomar su control.
De hecho, cuando se piensa en seguridad para
las redes se piensa en routers (controladores de tráfico en las
redes), cortafuegos y en Sistemas de Detección de Intrusos (éstos
forman parte del modelo de seguridad adoptado por una organización
o empresa, sirven para detectar actividades inapropiadas, incorrectas
o anómalas desde el exterior o interior de todo un sistema informático).
En este contexto es como se nos presentan los Honeypots como alternativa
-además de adicional- bastante útil como una medida eficaz que
nos permita afinar nuestros criterios de seguridad corporativa
e incluso con el tiempo poder ir contribuyendo a la evolución
y desarrollo de estándares internacionales de seguridad.
En la actualidad ya se empiezan a tener investigaciones serias
en este sentido (Honeynet Project), los honeypots hasta el momento solamente son algo experimental y con fines de
estudio. Recalcamos también que, no podemos ser por el momento demasiado
optimistas, uno de los tantos estudios –de acuerdo con Cristian
Fabián A.S.S. Borghello- revela como a “un intruso le tomó menos
de un minuto irrumpir en la computadora de su universidad, estuvo
dentro menos de media hora y a los investigadores les tomó 34
horas descubrir todo lo que hizo” y, también se estima que “esas
34 horas de limpieza pueden costar 2000 dólares a una organización
y 22000 si se debiera tratar con un consultor especializado.”
“Si se tienen dudas o comentarios pueden enviar un
correo electrónico a acabanas@microasist.com.mx”.