Violencia
en Videojuegos
Por Fabiola I. Martínez
Muchas veces, los padres de familia
se niegan a instalar Internet en sus hogares ya que no es
seguro para sus hijos. Es un medio de comunicación en el
cual es difícil controlar los sitios a donde pueden accesar
los niños o la información que puedan recibir. Muchas veces
ellos no son capaces de asimilarla de forma conveniente.
Para evitar que esto pase, en muchas
casas lo que deciden hacer es instalar un firewall para
de esta forma, reducir el riesgo de que sus hijos tengan
acceso a páginas pornográficas o con contenido violento.
A pesar de no ser una medida 100% efectiva, ayuda a que
los padres estén un poco más seguros –o menos desconfiados-
de lo que ven sus hijos y así no se encuentran en la penosa
necesidad de estar todo el día junto a ellos checando y
controlando lo que ven.
Pero esto en ocasiones sólo sucede
con Internet. La mayoría de las veces los padres no están
al pendiente de lo que ven sus hijo en la televisión o los
videojuegos con los que se entretienen.
Tal y como no todas las páginas
de Internet son aptas para niños, no todas las caricaturas
son para niños. Aunque sean dibujos animados, esto no quiere
decir que no traten temas que requieran cierta madurez.
Con los videojuegos pasa exactamente
lo mismo. No por ser videojuegos son para niños, al igual
que los juegos para computadora. Por esta razón, la mayoría
de las compañías que los producen han designado una clasificación
para cada uno. De forma similar a como se podría clasificar
una película de cine.
Hay
videojuegos –sin importar de qué consola o a qué compañía
pertenezcan- en los cuales la violencia llega a ser extrema.
Hay asesinatos con armas, asesinatos a golpes y hay juegos
en los que incluso hay racismo.
Esto no quiere decir que los juegos
de video sean malos. Simplemente son para personas con u
n criterio ya formado y las cuales no puedan ser influenciadas
o que se dejen llevar por un juego virtual. Al mismo tiempo,
esto indica que la industria de los videojuegos no está
dirigida hacia un sector específico, como lo son los niños.
Esta industria pretende abarcar un mayor público consumidor.
Finalmente, considero que es importante no prejuzgar a un medio de
comunicación por ser el más nuevo o del cual normalmente
las personas más jóvenes saben más y poner más atención
a lo que otros medios más antiguos pueden ofrecer.