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Salud
y Tecnología
Por:
Adriana Cabañas Hoyuela.
La tecnología
y la salud, que tan de la mano suelen ir por la vida, esta vez tomaron
distintos caminos. En realidad, el uso de la computadora no implica
ningún riesgo, siempre y cuando se la utilice de la manera
indicada, durante un tiempo moderado y bajo condiciones normales.
La computadora solamente puede hacer mal si no se la usa del modo
correcto. Pero sucede que, como ninguna de estas reglas se cumplen
demasiado a menudo, la salud se ve comprometida a cada rato. Y esto
no suena raro, si pensamos en las extrañas posiciones en
las que a veces trabajamos o en la cantidad de horas que pasamos
-quietos- frente a la computadora. Y todo el organismo se compromete:
de pies a cabeza, por dentro y por fuera, al punto de saltear algunas
de las comidas o permanecer horas enteras sin ingerir líquidos
(un café, un té, un vaso de agua). Incluso, se ha
creado un nuevo término que define la situación. Se
trata del desk-dining o comida-de-escritorio, donde lo que se almuerza
o cena es apenas una porción de pizza en el mismo escritorio
donde se trabaja todo el día, comprometiendo la concentración
al máximo, ya que mientras se almuerza se sigue trabajando,
con la vista clavada en el monitor y la mano pegada al mouse. Y
esto puede traer problemas digestivos, gástricos, sensación
de pesadez, ansiedad... ¿No será que estamos dejando
una brecha importante entre la computadora y nuestra salud?
Cada vez es mayor la cantidad de profesionales de la salud que alertan
y difunden consideraciones ergonómicas respecto del trabajo
en oficinas. Durante mucho tiempo, quizás demasiado, no se
ha reconocido que trabajar sentado frente a la computadora pueda
producir dolores o lesiones, pero ahora sabemos, y está científicamente
comprobado, que importantes desórdenes traumáticos
se desarrollan como consecuencia de estar mal sentados durante prolongadas
jornadas laborales.
Muchos la usan en la oficina, otros tantos la disfrutan en su casa,
y hay quienes no se despegan ni un minuto del monitor: ni en su
casa ni en el trabajo. Pero claro, la utilización excesiva
de la "compu" también tiene su contracara: las
muchas posibles molestias que provoca. Y que si uno se descuida
puede opacar todas las virtudes que hoy ofrece la PC: desde la multiplicación
de las comunicaciones personales y laborales hasta las maravillas
del entretenimiento digital.
Para evitar molestias y dolores en los principales puntos de riesgo
los cuales son: ojos, cabeza, espalda y muñecas o puños,
es necesario conocer y hacer determinados movimientos o maniobras
que nos permitirán seguir usando día a día
la tecnología de la computación sin vernos perjudicados.
Lo primero que habrá que considerar es la importancia de
hacer una pausa cada 45 minutos que se pasen frente al monitor y
aprovecharla para relajar los músculos y estirarlos; cambiar
de posición. Además, este corte permitirá aumentar
la concentración y disminuir el cansancio físico que,
aunque no se sienta en ese momento, se acumula.
La ergonomía es la ciencia que estudia cómo adecuar
la relación del ser humano con su entorno, según la
definición oficial que el Consejo de la Asociación
Internacional de Ergonomía (IEA, por sus siglas en inglés)
adoptó en agosto de 2000. Una de sus ramas, la ergonomía
física, estudia las posturas más apropiadas para realizar
las tareas del hogar y del puesto de trabajo, para el manejo de
cargas y materiales y para los movimientos repetitivos, entre otros
aspectos.
Por eso, el derecho de los trabajadores a una vigilancia periódica
de su estado de salud en función de los riesgos inherentes
a su puesto de trabajo ha sido garantizado por la ley 31/95 de Prevención
de Riesgos Laborales.
En cuanto a los ojos, por su extrema sensibilidad, es muy fácil
que los grandes lapsos frente al monitor los obliguen a una exigencia
intensa, que probablemente derivará en ardor, picazón
o fatiga ya que, el 75% de quienes trabajan frente a una computadora
padecen molestias oculares y trastornos visuales y, en el peor de
los casos, el usuario también sufrirá dolores de cabeza
o insomnio. Un buen hábito para los adictos a la PC es sacar
la vista del monitor, en forma sistemática, cada media hora.
Y parpadear periódicamente para humectar la vista. Además,
siempre es recomendable usar los filtros de pantalla. Estos sirven
para disminuir o anular el reflejo de la luz ambiente y las emisiones
de radiación. Los reflejos quitan atención en lo que
cada uno está haciendo y, lo peor, produce un mayor esfuerzo
de la visión.
Por otro lado es fundamental la elección de un buen asiento.
Aunque se consiguen sillas cómodas por 100 pesos, si el bolsillo
lo permite, vale la pena invertir en una silla ergonómica:
sus elementos son adaptables a los movimientos del cuerpo y el respaldo
se acomoda a la estructura de la espalda. Las más sofisticadas
pueden costar más de 400 o 500 pesos: tienen respaldo reclinable,
apoyabrazos movible, asiento con altura variable y distintas inclinaciones
que acompañan a la persona.
El gasto para comprar una silla ergonómica se justifica si
se pasan muchas horas por día en la PC. Algunas, también
vienen con apoya pies, que son útiles para no cortar la circulación
en los muslos. Las ruedas antideslizantes, por su parte, sirven
para evitar movimientos involuntarios que pueden derivar en posiciones
incómodas.
Considerando los puntos que fueron tratados anteriormente, creo
que no sòlo se deberían modificar las oficinas, sino,
prestar especial atención en las escuelas, ya que las malas
posturas desde chicos, derivan en problemas en la adultez. Es cierto
que uno no toma conciencia de cuánto se perjudica estando
horas frente a la computadora y que a veces la línea entre
el aislamiento y sedentarismo y la vida cotidiana es muy sutil e
indetectable en algunos casos.
Sería bueno, fomentar el trabajo grupal, que exija salidas
de distintos tipos y no trabajos individuales frente a la computadora,
que lleven dias en ser completados, como monografías y otros.
No permitamos
NADA que ponga en riesgo nuestra salud, preocupémonos
por ella cada segundo.
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