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¿Quién
es esa arrob@?
Por: Adriana Cabañas
Hoyuela
La arroba,
este símbolo que hoy se asocia a Internet, conocida por todos
se puso tan de moda como la propia red. Este símbolo no solo
se utiliza para evocar la modernidad y la era digital, también
se le dan otros usos más literarios.
Y toda esta
arroba manía o arrobitis viene por Internet y las direcciones
de correo electrónico. Para esas direcciones de correo había
que buscar alguna fórmula que combinara la identificación
del usuario con la identificación del servidor que alojaba
la cuenta de ese usuario. Para separar y distinguir ambas partes,
Ray Tomlinson creador del sistema de correo electrónico,
en 1971 usó este carácter ya en su primera dirección
"tomlinson@bbn-tenexa", que en inglés se
lee habitualmente como "tomlinson AT bbn-tenexa".
Efectivamente algunas tipografías representan la arroba como
dos pequeñas letras "a" y "t"
muy juntas, en un solo carácter "at".Dicho
todo esto, ya puede entenderse fácilmente que la arroba también
se utilice para indicar quien es el autor o propietario intelectual
de un documento, por ejemplo: @telmex.
Pero el símbolo
de la arroba esconde otras curiosidades: ¿Por qué
estaba en el teclado si realmente no se usaba con frecuencia? ¿Qué
había representado antes ese carácter? Bueno, remontémonos
algunos siglos atrás.
Gráficamente,
el símbolo de la arroba también procede del latín,
y más concretamente de contraer las letras de la palabra
AD, que significa "hacia" (también "en",
"hasta", "a", "sobre"
o "cerca", según los autores). En la edad
media estaba muy de moda ligar (adherir) las letras contiguas de
la misma palabra. Las letras A y D (minúsculas) solían
representarse con sus partes principales adheridas y el rabito inferior
derecho de la "a" terminaba levantándose
verticalmente, para recordar también a la letra "d".
Con el tiempo, este último rasgo vertical fue volcándose
hacia la izquierda, de forma similar a lo que sería el número
6 visto en un espejo. Luego, el rasgo final fue tumbándose
sobre la parte central del carácter, para terminar casi rodeándola
y envolviéndola en una especie de "látigo
espiral". Todavía, puede reconocerse parcialmente
esta evolución, puesto que algunas fuentes tipográficas
representan mayores o menores curvaturas en el trazo final.
La arroba fue
una popular medida de peso y volumen que tuvo su origen en la Andalucía
previa al siglo XVI, cuando esta región española estaba
influenciada igualmente por la cultura latina y la musulmana. De
hecho, la palabra viene del árabe "AR-ROUB"
o "AR-RUBA", que significa cuatro (o cuarta parte)
porque cuatro arrobas formaban otra unidad mayor (el "quintal").
Aunque se supone que esa medida pudo estar en uso desde cientos
de años antes, parece que la primera documentación
escrita sobre la arroba hace referencia a la medición de
las mercancías que eran transportadas en los viajes trasatlánticos
que hacían ruta entre América y Sevilla (ahora la
arroba vuelve a recuperar su vocación navegante, pero en
el ciberespacio). Ya en aquella época se usaba el símbolo
@ como "abreviatura" o suficiente expresión
escrita de la medida. De igual manera, el símbolo era usado
también para indicar el precio unitario, y así se
usaba la arroba para referenciar el precio de cada medida ("arroba")
de mercancía.
Pero el entorno
comercial de EEUU ha seguido usando el signo de la arroba para indicar
el precio unitario, independientemente del tipo de mercancía,
de forma similar a como lo habían hecho originalmente los
andaluces. Así, para indicar que se vendían 3 caballos
a 5 dólares cada uno, los comerciantes norteamericanos escribían
(en inglés) "3 caballos @ 5,00$". Ese es
el motivo de que los teclados de las máquinas de escribir
mecánicas -inventadas en EEUU, en el siglo XIX- incluyeran
el símbolo de la arroba casi desde su aparición. En
este sentido, el símbolo @ se vocalizaba como "a
comercial"
En español
se dice "arroba", pero otros idiomas utilizan expresiones
mucho más descriptivas, que hacen referencia a la espiral
final o a su supuesta semejanza con el rabo de algún animal:
así, en Sueco se dice "alfa-mangera" (alfaslang);
en danés, "a-con-rama" (snabel-a); en holandés
"cola-de-mono" (apestaartje); en francés,
"caracol" (scargot); en italiano, "caracola"
(chiocciola); en noruego, "bollo espiral" (kanel-bolle),
etc...
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