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Mujeres
trabajando
en la red
Por:
Adriana Cabañas Hoyuela
Es casi
ya una práctica común que las amas de casa se involucren
en el uso del Internet, no sólo para accesar a información,
sino para pagar servicios de todo tipo, hacer el súper, jugar,
contactar parientes y amigos, buscar información para hacer
tareas escolares o para cuidados del hogar, y hasta planear las
vacaciones, eso hacen las amas de casa y en si cualquier mujer trabaje
o no trabaje
es más hasta trabajo tienen por Internet,
claro !existe la posibilidad por que no!
Sondeos calculan
que en un 50% de los hogares que tienen una computadora con acceso
a Internet, cuentan con una mamá cibernética y en
algunos países como Estados Unidos, la cifra se eleva al
75%, ¡vaya que existe potencial materno!
De hecho la
industria tecnológica está preocupada por estas madres
cibernéticas y piensan darles un "mejor trato"
y no solo en cuestión de equipo, sino de programas y accesorios.
De hecho el
poder que Internet tiene en la gente es impresionante pero si se
trata de las amas de casa lo es aún más. Por ejemplo,
71 por ciento de quienes navegan aseguran que toman sus decisiones
de compra respecto a la información que leyeron o encontraron
en la red (precios, marcas, etc.), y el 12% asegura que prefiere
la publicidad en línea que la de la televisión o la
radio.
Las amas de
casa también disfrutan de enterarse de la farándula
por este medio y bueno no solo la farándula, buscan recetas
de cocina, acerca de la educación de los hijos, enfermedades,
medicinas, ejercicios, tratamientos faciales, el horóscopo,
bueno hasta "chatean" y esta por demás comentar
que también pueden encontrar alguna chulería que comprar.
Las mujeres
han sido tan hábiles para darle un buen uso a Internet que
en Perú se creó una ciber- empresa en la que se hacen
tortas para atender a los dos millones de peruanos que viven en
otros países y que desean sorprender gratamente a sus familiares
y amigos en la patria regalándoles una torta de fabricación
casera. Los clientes hacen sus pedidos a partir de un catálogo
y pagan con tarjeta de crédito, cheques, transferencias o
giros electrónicos directos al banco. El pedido se envía
por correo electrónico a una de las amas de casa miembro
de la red en la ciudad donde debe efectuarse la entrega.
¡Claro!
Si trabajo hay, lo que falta a veces es ingenio y ganas de hacerlo
por que ya con tantos adelantos hasta quien se queda en su casa
hace más que solo lavar, planchar y cocinar.
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