Encripción
Por Fabiola I. Martínez
Gracias a el avance de todo lo relacionado
con la Informática es cada vez más sencillo realizar más actividades
por Internet como compras o suscripciones. Mucha gente tiene
el temor de que sus datos puedan ser capturados por alguna otra
persona y ser utilizados para sacar algún provecho de éstos.
Por ejemplo, al dar el número de
alguna cuenta bancaria o tarjeta de crédito, si éste lo obtuviera
otra persona podría emplearlo a su conveniencia y lograr alguna
ventaja económica. Obviamente, muchas personas optarían por
dedicarse a esto y nadie confiaría en las compras o actividades
monetarias por Internet.
Es por esta razón que se utiliza
la “encripción”. Los datos viajan encriptados a través de la red para llegar a su destino sanos y salvos; casi todas
las empresas cuentan con esta técnica.
Pero, ¿cómo se logra encriptar la
información? Pues se utiliza un código llamado ASCII. El código
ASCII es el acrónimo de American Standard Code for Information
Exchange. Es un esquema de codificación que asigna valores numéricos
a las letras, números, signos de puntuación y algunos otros
caracteres. Al normalizar los valores utilizados para dichos
caracteres, ASCII permite que los ordenadores o computadoras
y programas informáticos intercambien información.
ASCII incluye 256 códigos divididos
en dos conjuntos, estándar y extendido, de 128 cada uno. Estos
conjuntos representan todas las combinaciones posibles de 7
u 8 bits, siendo esta última el número de bits en un byte. El
conjunto ASCII básico, o estándar, utiliza 7 bits para cada
código, lo que da como resultado 128 códigos de caracteres desde
0 hasta 127 (00H hasta 7FH hexadecimal). El conjunto ASCII extendido
utiliza 8 bits para cada código, dando como resultado 128 códigos
adicionales, numerados desde el 128 hasta el 255 (80H hasta
FFH extendido).
El código ASCII se basa en asignar
a los dígitos caracteres que son difíciles de encontrar en el
teclado. Para lograr dígitos de este código se tiene que presionar
la tecla Alt y al mismo tiempo un número en el teclado numérico.
Para lograr cada carácter se necesita una cifra distinta y por
eso son tantos.
Después de
que los dígitos han sido transcritos en el código ASCII se continúa
con la transposición. Esto es, “barajar” los símbolos del mensaje
original colocándolos en un orden distinto. De esta forma, el
criptograma contendrá los mismos caracteres del texto pero resultará
incomprensible por la colocación.
Después
de la transposición, el paso siguiente es la sustitución. Ésta
consiste en establecer cierta correspondencia entre las letras
del alfabeto en el que se encuentre escrito el mensaje original
y los elementos de otro conjunto que puede ser el mismo o algún
otro alfabeto diferente.
Los sistemas operativos basados en UNIX y DOS (excepto Windows NT) usan
el ASCII para sus archivos de texto. Windows NT utiliza un nuevo
código, Unicode. Los servidores System 390 de IBM usan un código
propietario de 8 bits llamado EBCDIC. Hay programas de conversión
que permiten a distintos sistemas operativos transformar un
archivo de un código a otro.